Economía circular
De tirar y volver a comprar a reutilizar y aprovechar. La economía circular es el nuevo modelo de producción y consumo que se impone en todo el mundo. La escasez de recursos y los altos niveles de contaminación nos están obligando a cambiar el sistema que tradicionalmente ha regido el mercado. Este sistema tenía un principio y un fin: producir, usar y tirar (sistema lineal). Ahora los extremos se unen para formar un círculo: producir, usar, reparar, reciclar y volver a empezar.
La economía circular se presenta como un modelo a largo plazo compatible con el medio ambiente. Los daños que el modelo antiguo ha ocasionado en la naturaleza son irreversibles, pero la destrucción todavía es parcial. De hecho este modelo se inspira en la propia forma cíclica con la que actúa la naturaleza. La economía circular aboga por los materiales biodegradables, los biocombustibles, alargar la vida productiva de los recursos y buscar el equilibrio entre progreso y sostenibilidad.
La Estrategia Española de Economía Circular (España Circular 2030) se marca una serie de objetivos con el fin de lograr una economía sostenible, descarbonizada, eficiente en el uso de recursos y competitiva. Entre estos objetivos destacan la reducción de residuos y la reducción de gases de efecto invernadero. Para lograrlos marca una estrategia en la que identifican seis sectores prioritarios para conseguir el cambio: agroalimentario, pesquero y forestal, industrial, bienes de consumo, turismo y textil.
¿Por qué la industria forestal es clave en el cambio hacia la economía circular?
El residuo se convierte en recurso. La gestión forestal sostenible aplica los principios de la economía circular. Antiguamente los bosques tenían una serie de trabajos de mantenimiento (clareos, talas…) que generaban residuos que no se aprovechaban. Actualmente estos trabajos se hacen mediante aprovechamientos forestales, convirtiendo estos residuos en materias primas que crean una gran industria a su alrededor.
No basta con plantar árboles para absorber y retener CO2. La gestión forestal sostenible es indispensable para optimizar los recursos naturales y frenar el calentamiento global. Gestionar la masa correctamente contribuye a evitar incendios, facilitar su correcto desarrollo y mejorar el estado fitosanitario.
Trabajo en el entorno rural. Estos trabajos generan muchos puestos de trabajo en los pueblos, contribuyendo a fomentar la vida en los mismos. El modelo de economía circular es un gran aliado del mundo rural.
Se beneficia la economía local. La cercanía de los recursos con el entorno rural propicia que los pueblos puedan crear una economía propia y autosuficiente. Los ingresos que generan de su entorno se quedan en su entorno.
Los biocombustibles frente a los combustibles fósiles son clave para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. El pellets y la astilla térmica son combustibles térmicos que mantienen el concepto de carbono neutro y desde su inicio se rigen por los principios de la economía circular.